ENTORNO.

Pescueza, en su entorno más inmediato, se encuentra rodeado de huertos familiares cercados con paredes de pizarra. Antiguas y artesanales fuentes acreditan la abundancia y calidad de sus aguas. El campo se hace dehesa extremeña, entre cuyas encinas se extienden saludables y atractivas sendas para el caminante. Saliendo hacia el norte, por una bella bajada al río Alagón, descubrimos las antiguas aceñas de Tío Amancio y Morales, donde el trigo se hacia harina para el pan. Hacia el sur, por sendas de encinas, llegaremos a la rivera de Fresnedosa en cuyas márgenes la vega se extiende generosa para alivio del camino. Cercano al pueblo, podemos visitar el llamado Barrio Viejo, eco de piedra de un posible antiguo poblado, donde la pizarra se hace protagonista entre un breve laberinto de calles y casas antiguas.

Cruz Díaz.